Un refugio privado frente al Mediterráneo.
Casa Barrett no se visita, se habita. Un lugar pensado para quienes buscan silencio, tiempo propio y el mar como único horizonte.
Las mañanas empiezan con el mar
El primer café se toma con la brisa entrando por la ventana. Fuera, Formentera despierta despacio, y aquí el tiempo se mide en luz, no en horas.
El atardecer, desde tu propia piscina
Una copa al caer el sol, los pies aún mojados de la última zambullida. La piscina privada y las terrazas son el escenario de las horas que de verdad se recuerdan.
Cerca del mar, cerca de los tuyos
Dentro, espacios amplios y luminosos para reencontrarse, sin renunciar nunca a la intimidad de cada uno.
Todo lo necesario, nada de más
Piscina privada
Camino privado al mar
4 dormitorios dobles
Hasta 8 huéspedes
Cocina totalmente equipada
Parking privado
WiFi
Aire acondicionado
Testimonios
5,0 sobre 5 · 23 reseñas en Google
“Un enclave único frente al mar, junto a una de las calas más bonitas de la isla.”
— Patricia Núñez
“El tipo de alojamiento al que siempre querrás volver.”
— Daniel Iruela
“La casa y su ubicación son impresionantes, justo frente al mar.”
— Marcos Duran



























